Diciembre/Dezembro 4

Mulier, ecce filius tuus.
ecce Mater tua
(Joh XIX, 26-27)

Diciembre 4 / Dezembro 4

Cuando nació mi madre, fue así:
(Quando minha mãe nasceu, foi assim:)
de las alturas vino un ángel esplendor
(das alturas veio um anjo esplendor)
con un alarido de alas de cristal y con gesto
(com um alarido de asas de cristal e com gesto)
querubín le dio una señal como trazos
(querubim lhe fez um sinal como traços)
de pluma de un fulgor premonitorio…
(de pluma de um fulgor premonitório…)

de principio a fin el solemne prenuncio
(de princípio a fim o solene prenúncio)
de un destino entre el dolor de engendrar
(de um destino entre a dor de engendrar)
en su vientre el fruto más dulce
(em seu ventre o fruto mais doce)
de su jardín y la vanagloria de ser mujer
(de seu jardim e a vanglória de ser mulher)
madre de esa criatura de ojos color de mar.
(mãe dessa criatura de olhos cor de mar.)

La semilla plantada en esa tierra,
(A semente plantada nessa terra,)
obra de un jardinero de ojos glaucos
(obra de um jardineiro de olhos glaucos)
(venido de unos confines allá de la sierra
vindo de uns confins além da serra
a lomo de una fogosa roana,
no lombo de uma fogosa ruana
),
brotó diecinueve años después…
(brotou dezenove anos depois…)

era diciembre cuatro y una tarde
(era dezembro quatro e uma tarde)
calma diáfana de primavera tropical
(calma diáfana de primavera tropical)
la gloriosa estación serrana en fiesta
(a gloriosa estação serrana em festa)
a iniciar la nueva era… para celebrar
(a iniciar a nova era… para celebrar)
su feliz natalicio nació con ella
(seu feliz natalício nasceu com ela)
su primer amor de hijo…
(seu primeiro amor de filho…)
su alegría mayor y su mayor dolor…
(sua
maior alegria e sua dor maior…)

a mí también me duele esa madre
(a mim também me dói essa mãe)
amorosa y descuidada de si misma…
(amora e descuidada de si mesma…)
madre de tanta ternura soñando ahora
(mãe de tanta ternura sonhando agora)
risueña irisada en la eterna noche oscura…
(risonha irisada na eterna noite escura…)
{¡a mi espera!} / {à minha espera!}

© Copyright, text&music, J. R. Bustamante, 2019
De “La cadencia de tu vuelo”

Reflexiones al borde de un precipicio

Cogito, ergo sum.
{R. Descartes}

Pensar que si nos aislamos del mundo
hostil que nos cerca y amenaza cual
terrible enemigo dispuesto a robarnos
la identidad el trabajo nuestros impuestos
y el bien estar común…

Pensar que si construimos un muro
de hormigón o cuchillas para protegernos
de la invasión de los bárbaros que vienen
a por nuestras mujeres y otros bienes
de supuesto consumo fácil…

Pensar que si volvemos a creer en los tipos
raros y gritones que nos prometen en altas
voces o en melifluas insinuaciones
(como el flautista de Hamelín) barrer
de nuestro entorno las ratas de fuera
de nuestras fronteras…

Pensar que si nos atenemos a las consignas
guerreras de los hooligans de la política
que deturpando el lenguaje corriente
nos quieren convencer con palabras de odio
y miedo a despreciar y a expulsar todo aquel
que no sea de nuestra raza de nuestra sangre
de nuestra religión de nuestra patria…

Pensar que estamos siempre dispuestos
a responder con total indiferencia y no
con algo de humanidad a las carencias
o a la mala suerte de un vecino pobre
o de alguien que de hoy para mañana
recibe el diagnóstico de un cáncer…

Pensar que los malos de cualquier historia
son los otros, unos monstruos salvajes, y no
personas normales y corrientes como tú y yo
que en las mismas circunstancias (por más
absurdas que fuesen) haríamos acaso lo mismo:
insultar, calumniar, humillar, asesinar…

Pensar que podemos enterrar nuestro pasado
por más oscuro y abominable que haya sido y
taparlo con bellas metáforas y gritos patrióticos
para así camuflar nuestra responsabilidad y
la de nuestros antepasados…

Pensar que la mujer es un producto de consumo
barato que cualquier macho puede aprovechar
para hacerse una paja o hasta violarla y quizás
en seguida matarla para que no caiga
en la tentación de denunciarlo…

Pensar que el forastero los forasteros
el refugiado los refugiados el negro los negros
el musulmán los musulmanes el indio los indios
no son seres humanos como tú y yo—
son más bien el enemigo los enemigos
a combatir a vencer a expulsar a aniquilar…

Pensar que nuestra sangre y solo la nuestra
tiene el derecho a respirar nuestro aire y
beber nuestras aguas comer nuestro pan y
nuestra carne y alzar nuestra bandera…

Pensar que todo eso está bien y es la más pura
y sacrosanta verdad por la que hay que luchar
y gritar en las calles y platós en los púlpitos y
palcos de todos los pueblos y ciudades del reino…

Qué tristeza y qué rabia qué mala costumbre
qué infamia más grande no usar el cerebro
(esa pequeña porción de masa gris que nos
distingue de otros mamíferos) qué pena
no saber usarla para pensar en buenas ideas
y soluciones de orden práctico
y de beneficio
para todos
para todos
para todos
y no para envenenar nuestros corazones
con insultos y mentiras con datos falsos y
fake news con promesas vanas y el engaño
barato… con desfachatez y con cinismo
con esa lacra que tanto nos humilla
humilla y avergüenza…

© Copyright by text&music, J.R.Bustamante, 2019 (en Versos dispersos)

Que vergonha!

Que país é este?
(desculpa, Millôr!)

Que vergonha

Ultimamente, aqui no estrangeiro,
dá muita vergonha ser brasileiro,
vergonha de ser, não, vergonha
de dizer que sou brasileiro.

Sou brasileiro, digo, e a primeira
reação, embaraçosa, desagradável,
me deixa quase sem fala.

Que tal esse presidente atual
Bolsonaro edicetra e tal fascista
trumpista truculento boçal.

Que se sente ao ver a reação de ódio
que vomitam nas redes sociais e nas ruas
tantos milhões de compatriotas que antes
aclamavam a Lula e agora o renegam.

Sem querer entrar em picantes detalhes
sobre comos e porquês falo de milhões
de analfabetos entre os quais se contam
universitários e gentes de todas as classes.

O Brasil é assim, grande demais para conter
todos os tipos da melhor espécie e também
da pior, como em qualquer outro país do novo
e do velho mundo… quer um exemplo?

A gente me olha ressabiada e resmunga
uma desculpa esfarrapada, é, tem razão,
mas um país tão lindo tão rico com gente
tão maravilhosa e tanta música poesia cultura…
como se explica essa barbaridade
chamada Bolsonaro?

Sigo meu caminho taciturno e quedo.
Que vergonha dizer que sou brasileiro.

© Copyright tex&music – J.R.Bustamante, 2019