Presencia sin nombre

Todo en ella encantaba, todo en ella atraía
su mirada, su gesto, su sonrisa, su andar…
¡Quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!
AMADO NERVO, «Gratia plena»

No me preguntes cuándo ni dónde
o si era tarde o la mañana de un día
de otoño primavera verano, el tiempo
no cuenta y un lugar mucho menos

el acaso y el hondo hechizo
de una mirada, clara y sugestiva
como la aurora, furtiva e insondable
como el crepúsculo, la breve sonrisa
{eterna} y el amplio silencio de labios
entreabiertos, un roce de manos
que no se tocan, pasos de ola y brisa
marina vuelo de nubes o golondrinas
un vago olor de mar y de una flor
insospechada, qué voy a saber
jamás de tus recuerdos deseos
y cuidados o del estentóreo color
de tu piel entre blancas sábanas
en ciertas tardes de verano
bajo el finísimo lino
que te cubre
figura sin nombre de mujer
sin culpa de pecados ajenos

habitas desde ese instante
fugaz, sin pudor y sin quererlo,
sin jamás siquiera imaginarlo,
el inocente harén de nieblas
y de la más reluciente tiniebla
que anhela mi piel

como quizás anhelara tu cuerpo
de mansa ave o impetuosa fiera
si el intencionado aire ausente
de tus pasos anunciase en ritmo
de vals o rumba todo el encanto
que evoca tu arrolladora presencia

© del libro A cadencia de tu vuelo, 2019, by J. R. Bustamante