POEMA DESNUDO


Cuando misiles y drones llevan destrucción
y muerte a los campos y lares de Ucrania
y de otras partes del mundo

Cuando insultos y gritos nazi fascistas resuenan
en los parlamentos y calles de mi tierra natal
y del país estranjero que ahora me acoge

Cuando los gases envenenados por la usura
e ignorancia de mis contemporáneos ponen
en peligro nuestra existencia en la tierra

Cuando todo el mundo se agacha angustiado
ante las sombras de un futuro amenazador
para la vida en este planeta

Cuando todas las advertencias de voces
acreditadas de la ciencia la fe y la decencia
parecen caer en oídos sordos

Cuando niños inocentes son asesinados
o se mueren de hambre por la violencia
e indiferencia de los señores de la guerra
y la especulación obscena del mercado

Cuando toda la belleza del mundo
de la fauna de la flora está condenada
al desprecio de una vil minoría egoísta

Cuando la sonrisa de la gente se transforma
en muecas de tristeza de rabia de impotencia
ante tanta vileza y cobardía

Me levanto cada mañana de sol con la alegría
de poder contemplar el esplendor de una simple
flor de mi jardín que brota y luce valiente y pura
sin saber de la maldad de su entorno tan solo
para gozar también ella de esa luz que cada mañana
nos ilumina con una promesa de rendención

mi alegría se turbia y una mezcla de pérdida
me invade el alma

Bendito sea el sol de cada día y maldita
la guerra malditos sus impulsores

Bendita sea la belleza de la flor que alegra
mi jardín malditas las bombas drones y misiles

Bendito sea el canto del mirlo o del cualquier
pájaro cantor malditos los gritos e insultos
en cualquier idioma

Bendita sea la fe la ciencia la decencia malditos
los poderosos del maldito dinero que envenena
el alma de los hombres

Bendita sea la música la música la música eterna
e infinita que duerme en las partituras de Bach
y en la garganta de artistas vivos o muertos

Bendita sea la sonrisa del niño que pasea
de la mano del abuelo que también sonríe
a las diabluras del niño que le aprieta la mano

Bendita sea la presencia de mi bien amada
que me acompaña me quiere me mima
dia y noche más de la mitad de mi vida

Bendita sea la palabra exacta imprescindible
para su exacta verdad que contiene la idea
pura que de ella sin ninguna duda se espera
sin distorsión sin mentira sin posibilidad
alguna de malentendido

Bendito sea el canto de los pájaros bendita
la luz de la mañana bendito el poema
valiente y puro desnudo bendita la música
la música eterna y la sonrisa del niño

(que aún desconoce las maldiciones
del mundo en que vive)

© text & music jrBustamante, 2022

del libro (inédito) «Modulaciones en sol menor»

 

 

Sueño de una noche de verano

Esta noche, en sueños, te besé
con tanta fuerza como cuando
éramos niños, un poco inocentes
o un poco pillos, tánto tiempo,
ya son más de treinta y cinco años
y la sombra que se puso sobre
los días (y las noches)
me provoca hoy con cuestiones
como dónde está la luz que nos iluminó aquel encuentro
en la esquina aquella de un país
lejano la ciudad conocida y desconocida
que ahora guarda en sus calles
la nostalgia de nuestros pasos
pasos rítmicos de amantes furtivos
simulando desencuentros que eran encuentros
ardientes de pasión y mucha risa
risa de eufórica felicidad y felices
promesas que se van cumpliendo
según nos anunció el arcángel (¿gabriel?)
sin decirnos por donde debíamos
seguir para hacer el camino trazado
hasta el final de nuestros días
juntos en este valle de lágrimas
juntos juntos juntos mano a mano
cuerpo a cuerpo corazón y alma…

© text & music, jrBustamante, 2022

Maremoto

Maremoto

Eis uma deusa, pelos gestos,
por sua dança, sua órbita.
Jorge de Lima, «Invenção de Orfeu»

la mar la mar la marejada
mareas muertas mareas vivas
allí estabas tú casi desnuda
{casi} vino bailando la ola
y sin más cuidados se tragó
tus ojos cubrió de espuma y sal
tu piel de musgo y algas y deseo
el esplendor violento de tus ojos

{no me lo podía creer}

bicho voraz sinvergüenza
y muy cachondo, también yo
quisiera quiero yo también
yo yo en tu piel de sal y deseo

otro día fui a ver a rever el eterno
vaivén de las ondas do mar de Vigo
la mar brincando verde viva sol sal
y arena, vi que me engañaba, allí
desnuda {riendo tus ojos} vestida
de sal y espuma tu piel— y dentro
plenamente el implacable resplandor
adivinado flor lejana prohibida
y por si turmalina o esmeralda
la mar la mar ay y el sol
de mil rayos bañándose fogoso
en las aguas verdemar musgo
y algas en las nalgas del deseo
{compadre Odorico diría
ojicerulea un verdiazul de muerte}
en llamas y cristales bañándose
como estrellas voraces, igual

{tu piel de sol y arena}
a la diosa desnuda

me descompone
el maremoto interno
el vaivén de una presencia
que no es la diosa

{si bien desnuda}

© text & music, jrBustamante, 2019 (del libro “La cadencia de tu vuelo”)

Ilustración: MINI DE LA FUENTE

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