Aretê {pt}

O homem armado
que em clandestinos porões
semi-escuros blindados duros
submete avilta tortura e mata
a um homem atado seminu
sem armas —

identifica-se: bastardo
do ventre mais desgraçado
de mulher nascida!

O homem dotado
de poderes e instrumentos de morte
contra um homem culpado
de nada a não ser de [ameaçado]
resistir à opressão —

revela-se: bastardo
do ventre mais aviltado
de mulher parida!

Entre bastardos
dessa natureza e as vítimas
da opressão mais aviltante
[que um dia entre nós se atreveu]
identifique-se revele-se [que é
verdade e dou fé] a diferença
entre valor e covardia!

{de “Nem ostras nem ostracismo”, Hirschberg 2008}

Día de la madre {es}

que este domingo por la noche
—día de la madre— no te vayas
a dormir, ¿sabes por qué? para ver
mejor entre las 3 y 5 de la mañana
[la noticia recuerda: buscad un sitio
oscuro, lejos de las luces urbanas]
para ver y admirar la meteórica lluvia
de estrellas [o meteoros]…
la + importante de la primavera.
Acabo de leer y digo a la pantalla
NO… si quiero ver lluvia de estrellas
o meteoros busco la oscuridad de mis 4
paredes: aquí tengo a mi lado [derecho]
todas las noches de primavera y demás
estaciones del año más luz mucho más
que el resplandor lejano y fugaz de Eta
Acuáridas y Halley con su cola casi eterna
y todas las estrellas del oscuro universo
tengo aquí 2 ojos claros que iluminan
que alejan que prohíben noches sombras
y espantos de mis ojos y pasos vagamundos
es la estrella con nombre de p-o-e-m-a
como lo decía entre otros Ovidio
y también Catulo, mi preferido:
C A R M E N C A R M E N C A R M E N

¿Imposible? {es}

CAMINOS DE LA TARDE

fin de tarde, casi, tranquilo caminaba
por aquella colina, perdona, de aquí
no se ve, despacio caminando ven (te dije)
tu mano… sí, así… cuando leve un golpe
de viento (no, el mínimo temblor de ligera
brisa, indiscreta mariposa plateada)
a mi izquierda me sopló ffffuuuyyy
la palabrita (aquí), palabra zumbido que
en un primer instante vagamente no me
parecía, estuviese asustado embriagado
entrado en delirios por un sorbo de aire
envenenado, hechizado, y solo al seguir,
decidido atento paso a paso contigo,
los contornos del paisaje, otro manso
ondular del aire la completó:
no es vida ni muerte el tono
ni mayor ni menor, no es, ni melodía
de origen desconocido, y dolor no es,
ni amor ni nada de color, es un nombre
un nombre que me huye me persigue
me conturba un nombre (¿qué diré?)
paulatino / aura / ala / imposible—

de la colina quedó grabado el perfil,
fino ondulado como la hermosa línea
de tu sonrisa iluminando el verde,
tu mano en la mía, el temblor, un soplo,
la breve palma incendiada de tu mano,
y en el manso lomo de la brisa (¿oyes?)
la palabrita adivinada : un (¡qué sonrisa!)
un nombre, ¡dime!, ¿cómo dices que
te llamas… que te llaman?

Tu nombre—
más que el nombre
un impronunciable
deseo, deseo que—

¿te asusta la garra del tiempo
la garra oculta que nos empuja
no para un abrazo (¿y si te cojo,
así de fuerte, y nunca más nunca
más te dejo?) un elo que lo anule,
cadena perpetua, nos empuja,
no para el anhelado beso
que lo eternizara, no, no,
la garra oculta, la garra
y la certeza, la sentencia
de un imposible—